Hoy quiero difundir la lucha de un movimiento que desde hace varios años vienen defendiendo sus derechos desde el monte santiagueño, defendiendo su derecho a la tierra, su derecho a trabajarla, a producir y comerciar, y a vivir de los frutos del trabajo en la tierra.
Es un movimiento de campesinos, se trata del MOCASE que actua en Santiago del Estero, provincia tan olvidada por el estado Argentino, pero tan luchadora y revolucionaria.
Una de las consignas “Tierra y libertad” , el MOCASE se conforma de familias campesinas de origen criolla y aborigen, esta gente desde hace medio siglo ya que se asentaron en tierras fiscales en donde ellos nacieron, esas tierras habían quedado del desmonte que a principios de siglo se explotaron el Quebracho principalmente para hacer los durmientes de los ferrocarriles, como materia prima de varias manufacturas, como combustible y para extraer ciertos derivados, esta explotación estuvo a cargo de empresas multinacionales que cuando ya no tenían mas quebracho que explotar y monte que desmontar se fueron , y todos los trabajadores y sus familias quedaron a la deriva.
Estas familias tomaron esas tierras que eran tierras fiscales, las trabajaron , plantaron diferentes cultivos, se autoabastecieron y comerciaron también, pero claro llegado un momento hubo terratenientes que vieron con buenos ojos esas tierras cultivables, ahí comenzó el conflicto, por mas que ahí vivieran familias enteres que lo único que tenia para subsistir eran esas tierras, el estado no dudo en venderlas al mejor postor , y los terratenientes haciendo uso de su titulo de propiedad intentaron desalojar a esos campesinos de las tierras que con tanto sacrificio lograron cultivar y forjar, todo para que venga otro que tiene la facilidad del dinero y explote la tierra que los campesinos prepararon para el cultivo. Estos grandes terratenientes que imponen su poderío económico por sobre la subsistencia de las personas que por derecho original tienen sobre las
tierras no dudan en utilizar medios ilegales para lograr su cometido, esto obviamente en complicidad con el estado provincial o en su defecto con el estado nacional.
Eses es el sistema explotador y capitalista el que impera desde hace tiempo en este país, y cada vez es mas cruel.
Un poco mas sobre el MOCASE
El MOCASE (Movimiento Campesino de Santiago del Estero) es una organización formada con el objetivo de reinvindicar los derechos de los campesinos, demuestra que aún en el siglo XXI se puede luchar solidariamente. Ademas su ejemplo sirve para que nos demos cuenta de que hay una realidad muy distinta más alla de Buenos Aires .
El MOCASE agrupa unas ocho mil familias campesinas sobre 16 mil en toda la provincia. Su accionar está basado en la lucha por la tierra y el desarrollo de emprendimientos productivos autónomos, sostienen su estrategia de vida en la producción diversificada de algodón, ganado caprino y bovino para la producción de carnes, leches y quesos. Hace años defienden la posesión de las tierras contra las pretensiones de accionistas mayoritarios, y de financieras que ostentan títulos de dominio de miles de hectáreas compradas a precio irrisorio durante la última dictadura militar
Sus miembros cuentan de cárcel, persecusiones y hasta torturas. “Más nos aprietan, más nos unimos”, dicen.

El 4 de agosto de 1990, en Quimilí, se constituía formalmente el Movimiento Campesino de Santiago del Estero (MOCASE).
Desde sus comienzos el MOCASE asumió como estrategia central la lucha por la tierra y por mejorar las condiciones de vida de las familias campesinas. El problema generalizado de tenencia precaria de la tierra por parte de los campesinos había generado un proceso de desalojos “silenciosos” en la medida en que no había conciencia sobre el derecho de posesión veinteañal y a la vez no estaban dadas las condiciones mínimas de organización para que las presentaciones ante la justicia o los reclamos ante el poder político tuvieran alguna posibilidad de éxito. La constitución del MOCASE fue un punto de quiebre con esa situación preexistente, de modo que el silencio se fue convirtiendo en conciencia del derecho. Se promovió la organización para la autodefensa de los pobladores, se acompañó con el asesoramiento legal y la defensa jurídica correspondiente, se fue logrando una mayor visibilidad política y se amplió la articulación con otros sectores de la sociedad que se sintieron atraídos por esta lucha.
La estructura del MOCASE en sus inicios y hasta el 2001 estaba formada por organizaciones locales denominadas “Comisiones de Base” y por organizaciones de segundo grado constituidas por representantes de las organizaciones locales, que se denominaban “Comisión Central” o simplemente “Central”. También formaban parte del MOCASE varias cooperativas campesinas. En muchos casos un/a productor/a campesino/as podía ser miembro de la cooperativa de la zona y al mismo tiempo participar en la comisión de base de su paraje que a su vez envía representantes a la Central.
El MOCASE comenzó a tener repercusión a nivel nacional en 1998 durante el intento de desalojo de las familias campesinas del paraje La Simona. Máquinas topadoras de gran porte avanzaron sobre las posesiones de las familias, derribando a su paso árboles, cercos, y llegando hasta la viviendas. La autodefensa ejercida por los pobladores y la contención que les ofreció el MOCASE y un conjunto de organizaciones solidarias detuvo a las topadoras, que de otro modo y en otra época hubieran conseguido su propósito. La población resistió el desalojo pasando días y noches bajo una improvisada carpa de polietileno negro, dando lugar a lo que se denominó la carpa negra de La Simona. En ese momento algunos medios de comunicación nacionales difundieron las imágenes de destrucción del bosque y de atropello a sus pobladores por todo el país, ayudando a extender la preocupación por las familias campesinas más allá de la frontera de Santiago del Estero.
Un año después el MOCASE organizó un Congreso denominado “Campesinos y campesinas unidos en la lucha por la tierra y la justicia”, que se llevó a cabo en la ciudad capital de Santiago del Estero. La convocatoria para participar del Congreso incluyó a las organizaciones del MOCASE y a delegaciones campesinas invitadas para que pudieran compartir las jornadas y decidir su posible incorporación al MOCASE. También participaron delegaciones de otras provincias como la Asociación de Pequeños Productores del Noroeste de Córdoba (APENOC), la Unión de Pequeños Productores del Chaco (UNPEPROCH), la Asociación Civil Parque Pereyra, la Asociación de Productores Familiares de Florencio Varela, la Asociación de Pequeños Productores de la Puna, la Red Puna de Jujuy, el Consejo Kolla de Salta y pequeños productores de Catamarca y Corrientes. Los objetivos del Congreso se referían a:
(…) “la necesidad de reflexionar sobre la situación del sector campesino en el contexto provincial y nacional, a partir de lo cual sería posible formular propuestas de políticas de desarrollo. También se proponía revisar la estructura y funcionamiento del MOCASE de modo tal que se avanzara tanto en lo referido a la ampliación de su cobertura a toda la geografía provincial, como en su consolidación como organización democrática y representativa con nuevas y mejores formas de participación” (MOCASE, 1999)

El movimiento apunta a la construcción sin tiempo y sin apuro. Los campesinos saben que el futuro está en manos de
sus hijos y por eso están muy atentos a su educación, en un sentido amplio de la palabra, que no solo incluye a la
escuela formal. Se trata de una educación que promueve una lectura crítica de la realidad circundante, pero que también
contempla el ejemplo que muestra que es posible juntarse para enfrentar y resolver los problemas comunes, superar el
individualismo y la persecución de ventajas personales por un modo de vida comunitario, participativo y democrático.
Fuentes:
www.lahistoriapensada.com.ar/index.php?id=260
www.edicionesestrategia.com.ar/mocase.html
Tags: resistencia











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